AR EMERGING ARCHITECTURE 2019

Fotografía superior: Onnis Luque

En su vigésimo año, los premios AR Emerging Architecture otorgan desde 1999 un reconocimiento a los jóvenes diseñadores y celebra a las futuras estrellas arquitectónicas a través de la promoción de su mejor trabajo hacia la audiencia mundial.

Te mostramos tres prácticas presentadas y reconocidas por difuminar lo antiguo y lo nuevo hacia espacios públicos como viviendas, centros culturales, aulas y mercados temporales compuestos por una exquisita belleza formal. Comunal Taller de Arquitectura, Estudio MMX y Estúdio Gustavo Utrabo fueron las prácticas seleccionadas en el panel integrado por arquitectos reconocidos en premios anteriores, entre ellos: Anna Heringer de Anna Heringer Architecture, ganadora de los premios AR Emerging Architecture 2006 y 2008; el arquitecto Níall McLaughlin de Niall McLaughlin Architects finalista en 2002; y Sou Fujimoto de Sou Fujimoto Architects ganador de los premios 2006. 

Los jueces expresaron su impresión ante el trabajo de jóvenes arquitectos describiendo el proyecto Comunal Taller de Arquitectura en Jojutla y Estudio MMX en México como “un gesto urbano primordial” elogiados por su respuesta ante problemas políticos sistémicos. Mientras que, los dormitorios de Estúdio Gustavo Utrabo en Brasil fueron catalogados como un “matrimonio entre estética y significado” al mostrar resistencia contra el gobierno de Jair Bolsonaro.


Comunal Taller de Arquitectura

Ganador de los premios AR Emergin Architecture 2019 es distinguido por presentar un trabajo que impulsa a la comunidad rural de Tepetzintán en México. El proyecto fue reconocido por los jueces como una propuesta estética que considera el bienestar común al colaborar en el mejoramiento de las condiciones de vida y el habitar de las comunidades rurales, así como al rescate y fortalecimiento de la memoria territorial

Mariana Ordóñez Grajales y Jesica Amescua Carrera expresaron el llamado de atención en el año 2013 al visitar por primera vez la zona rural de Puebla: la gran abundancia en materiales naturales como bambú, madera y piedra se encontraba al alcance de la comunidad y eran vistos por el pueblo como una molestia para los campos de maíz y café. Con el fin de un convencimiento local y cambio de ideología hacia el beneficio de los materiales, se diseñó un prototipo de vivienda compartiendo autoría con la gente local: una estructura de bambú sobre cimientos de piedra, con puertas y persianas en diagonal, un porche de ladrillo y diamantes perforados. 

El diseño seleccionado por el pueblo y la construcción de la casa prototipo se basó en la capacitación de los residentes por medio de una serie de talleres, así como de donaciones colectivas por los propios aldeanos: desde la tierra y mano de obra hasta el bambú y piedra utilizados como materiales. Un prototipo abierto al diálogo sobre el reconocimiento de los sistemas de construcción indígenas, brindando al arquitecto una importante oportunidad para influir en la política de la vivienda pública

Una visión hacia un proceso social participativo, vivo y abierto; influenciado por las ideas de Enrique Ortiz Flores de la Producción Social del Hábitat, en las cuales, la arquitectura no es únicamente signo de proceso, sino, una herramienta para el diálogo entre culturas.


Estudio MMX

Interesados en las estructuras, proporciones, geometría, paisaje y ciudad, MMX prioriza un enfoque sistemático, pragmático y refinado al momento de construir diferentes tipos de edificios en las diferentes comunidades de México. En el año 2015, a través de una superestructura de andamios y brazos alargados en 240 metros de ancho, se albergó durante 10 días en el Zócalo de la Ciudad de México la Feria Internacional de las Culturas Amigas, compartiendo alimentos, artesanías, bailes y producciones culturales entre más de 70 países.

De estructura eficiente y económica, el diseño constituido de andamios y lona tardó 48 horas en construirse. Un plan de tres naves extendidas desde el foro central para eventos hacia tres distintas plazas distribuidas inteligentemente para albergar a los 3.1 millones de visitantes en la enorme plaza.


Estúdio Gustavo Utrabo

Con sede en la jungla urbana de São Paulo, Gustavo Utrabo cuestiona el papel y la responsabilidad de los arquitectos al construir en las zonas amenazadas de Brasil. Buscando proteger los derechos sociales y ambientales del pueblo indígena Kisêdjê ante la degradación del clima, recursos y estado de salud de la población, trabaja en conjunto con el Instituto Socioambiental en un diseño de espacio comunal flexible y multipropósito integrado por tres aldeas en la reserva: dormitorios escolares con puertas correderas, ventanas estrechas y alturas móviles en las paredes.

El proyecto sugiere una variedad de usos y configuraciones, creando espacios íntegros que enmarcan al diseño con el paisaje y el compuesto. Un trabajo que responde a la pregunta ¿Cómo puede la arquitectura hacerse relevante en un lugar marcado por recuerdos, técnicas, estética y ritmos rurales e indígenas?, reconociendo la preexistencia local en un acto de exponer la cultura a través de la construcción.


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