ESPACIOS QUE EXTRAÑAMOS

Texto: Mariela Palma

Fotografía superior: Óscar Hernández

Nuestra libertad retenida, una pausa que nos ha limitado a lo esencial, que nos ha acostumbrado a la incertidumbre y nos ha enseñado a reconocer el presente y el valor de lo que ya tenemos.

Cuando no pudimos ir a ningún lado es cuando fuimos hacia adentro y nos descubrimos como seres vulnerables que no pueden controlarlo todo… y de aquí parte un antes y un después como humanidad. Todo es lento, todo es más pausado… El desayuno es más tarde y las llamadas son más largas. Hemos aprendido nuevas maneras de ser y estar, de mantenernos cerca aún a la distancia, aprendimos a sobrevivir aun cuando nos cambiaron las reglas del juego y eso no hizo más fuertes. 

Estos meses han sido la espera hacia una evolución en donde se han sembrado ideas, se han reafirmado creencias y se ha actuado por el bien común. Bajamos el ritmo y subimos la guardia para cuidarnos los unos a los otros; la individualidad dejó de ser prioridad para así recordar lo que es trabajar en comunidad.

Fotografía: Daría Shevtsova


“Bajamos el ritmo y subimos la guardia para cuidarnos los unos a los otros”

Fotografía: Oscar Hernández


Al volver, muchas cosas serán diferentes, miraremos con detenimiento a nuestra familia y amigos; los abrazos serán más largos. Probaremos todo por segunda (primera) vez y jamás nos volveremos a quedar con las ganas.

Fotografía: Leticia María González Góngora


“Probaremos todo por segunda (primera) vez y jamás nos volveremos a quedar con las ganas”

Fotografía: Oscar Hernández


Los sueños, aun en tiempo de incertidumbre, son la puerta de salida al mundo que nos espera… ¿Cómo volveremos a conocer los espacios ahora que vemos todo con otra mirada? 

Iremos a la playa a recordar el olor del mar y cómo se siente la arena entre los pies, a llenarnos de agua salada y a broncearnos la piel. Iremos a tomar nuestro café favorito, platicaremos con nuestros amigos y con desconocidos hasta las mil horas y comeremos un pastel culposo mientras vemos la lluvia caer. Visitaremos los espacios que extrañamos y los observaremos a detalle para cargarlos en nuestra memoria y nunca olvidar las sensaciones que nos hace sentir. 

Caminaremos por las calles con pasos firmes… Ya nada volverá a ser igual, ahora todo será mucho mejor.

Fotografía: José Manuel Rodríguez


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