GUÍA PARA ESTABLECER TU OFICINA EN CASA

Texto: Valeria Jasso

Fotografía superior: Diseño y dirección creativa de Carlos Talamantes y Pablo Villalpando

En las últimas semanas, nuestro hogar se ha transformado en un espacio de trabajo y ocio, un rincón que nos acoge en nuestro día a día y un lugar pleno de seguridad junto a nuestros seres queridos.

Sin embargo, para la mayoría de nosotros el home office se ha convertido en un trabajo complicado al no contar con nuestro propio espacio delimitado para la jornada productiva, es decir, sentirnos en un ambiente diferente sin nuestro mobiliario, iluminación adecuada e incluso compañeros de trabajo. 

Por lo que, nos decidimos a brindarte diversos consejos e ideas para crear y adaptar tu propia oficina en casa. Recuerda que el primer paso es sentir pasión por tu profesión y contar con la mentalidad de “no importa el lugar”, sino en que ésta sea gratificante y placentera.

1. Cuartos desocupados

¿En qué momento el espacio ha sido un problema? Sácale provecho a cada rincón dentro de tu hogar. Si tienes un cuarto desocupado, que te ha servido únicamente para depositar ciertas cosas que ya no usas, ¡Aprópiate de él! Re acomoda los objetos, aprovecha para organizar, decidir qué vale la pena guardar y saca todo lo que te quite espacio

Ya sea de grandes dimensiones o un pequeño rincón no es impedimento para llevar a cabo nuestras labores, la solución se encuentra en cómo logres organizar y rediseñar

Ten en cuenta que ésta zona debe ser óptima para mantener la concentración y sentirte cómodo de acuerdo al nivel de distracción, orden y decoración.

2. Iluminación

La luz es parte fundamental en la productividad y repercute en nuestra forma de trabajar, por lo tanto, es un elemento que no puede dejarse a un lado, al contrario, se le debe prestar atención con el fin de asegurar un ambiente cómodo donde la creatividad fluya y el desarrollo de tareas sea ágil y eficaz.

Coloca una lámpara, de escritorio enfocada al espacio de trabajo con una iluminación cenital, o alguna lámpara de pie que ilumine la zona. 

Si el espacio cuenta con ventanas, aprovecha la iluminación natural garantizada durante una buena parte del día y haz uso de ella para darle vida y frescura a tu rincón.

Proyecto: The Room Studio


3. Mantén el orden

La computadora no es la única herramienta sobre la mesa: sobres, documentación, papeles y carpetas tienen espacio en tu zona de trabajo. Por ello, es importante que desde un principio instales junto al escritorio una repisa, cajones o estantes con los que te sientas cómodo y puedas organizarte para trabajar sin impedimentos.

Dales una segunda vida, sácales provecho y conviértelos en tu primer aliado. Recuerda que lo importante es hacerte sentir a ti mismo que te encuentras en tu propia zona, un área privada y personal para concentrarte. 

Estantes de almacenamiento: Elfa de venta en The Home Store

 


4. Un toque decorativo

Si, aunque seas el único que tendrá acceso a esa zona, brindate la oportunidad de disfrutar de tu propio ambiente de trabajo. Siéntete bien con el espacio y a gusto con el diseño que éste tenga. 

Coloca encima del escritorio o estantes algún objeto decorativo que le brinde vida y lo haga ver mejor. Ya sean velas aromáticas, pequeñas macetas, lámparas, jarrones o cualquier objeto de tu gusto, hará la diferencia y eliminará el toque sobrio.

Ayúdate del color para crear una experiencia más positiva y agrega algún cuadro o espejo que juegue con la tonalidad de las paredes y mobiliario. Te aconsejamos que hagas uso de colores suaves que influyan en tu estado de ánimo, o si prefieres un color vivo, busques su neutralidad y simpleza. 

Arquitectura: Cadaval & Solà-Morales / Eduardo Cadaval y Clara Solà-Morales

 


5. Elementos de vegetación

Incorpora elementos como alguna maceta, plantas o ramos que aporten vida, frescura y alegría. Esto, neutraliza tu espacio junto a los objetivos decorativos y tonalidades de la zona, y te brindará un ambiente de relajación en el que puedas concentrarte de mejor manera.

6. Zona para el relax

Aunque te encuentres en tu casa, muchas veces no contamos con nuestro propio rincón de relajación en donde podamos tomar un respiro y continuar laborando. Te recomendamos, desde un principio dediques una pequeña zona para recostarte, tomar el aire o incluso comer un snack. 

Ya sea, desde colocar una hamaca al aire libre, un sillón cómodo donde puedas recostarte o un tapete cool junto a algún ventanal, te inspirarán a darte un pequeño momento, conectar contigo mismo y continuar con tu productividad. 

Ahora sí, sigue éstos consejos y pon manos a la obra. No te quedes en tu zona de confort, anímate a crear un espacio diferente y fomenta tu creatividad, motivación y concentración.

Proyecto, gestión de trabajo y estilo: Maurizio Giovannoni

 


Por último, te recomendamos que establezcas rutinas, horarios de trabajo, pausas para el descanso y convivencia; que delimiten el espacio de trabajo en tu hogar, y que no te quedes en pijama todo el día, ¡Anímate! Es momento de un cambio.


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