CLOSETS Y VESTIDORES: LOS MÁS PRÁCTICOS Y BELLOS

Sabemos lo importante que es optimizar espacios al momento de distribuir las diferentes áreas de una recámara. Pero no tienes porque anteponer la calidad de una sobre la otra.

A continuación te mostramos algunos ejemplos de cómo puedes fusionar el espacio de tu vestidor con el área del baño.

Antes que nada, preguntate cuánto espacio requieren tus prendas y artículos. Esto es importante ya que cada cosa tiene que tener su lugar determinado, con la finalidad de que el tránsito y las áreas que conecten las dos áreas, se encuentren libres y no obstruyan el paso.

Fotografía de Leo Espinosa.

Interiorismo de Casa Xicálico y Layout Studio.


Piensa en los materiales que puedes utilizar en este espacio, sin sacrificar el estilo, elegancia o utilidad. Los artículos que deseas que tengan una mayor protección, puedes guardarlos en una isla para que estén mejor protegidos. Utiliza la parte alta del closet para guardar equipaje, sombreros, u otros artículos.

Fotografía de Jaime Navarro.

 

Diseño de Paola Calzada.


Ocultar elementos detrás de muros siempre será una opción sencila y útil para mejorar el aspecto de un entorno, sin sacrificar aquella utilidad que buscas al implementarlo en la habitación. En este proyecto, la regadera se encuentra fuera del alcance a simple vista. Es hasta que te encuentras a la altura de los lavabos que puedes percatarte de esta área en la habitación.

Fotografía de Jaime Navarro.

Diseño de Paola Calzada.


Otra manera óptima de yuxtaponer los dos ambientes, es con la ayuda de elementos, como en este caso los espejos, que simulan una separación visual. Esto logrará el efecto de expansión y simulación de dos cuartos diferentes.

Fotografía de Lorena Darquea.

Diseño de R79.