AL AIRE LIBRE

Son el verde y el azul protagonistas de estas imágenes llenas de vida, con hermosos escenarios para disfrutar nuestro tiempo libre. Terrazas y piscinas son el pulmón verde de la casa y se convierten en el sitio ideal contra el estrés. Cerrar los ojos y dejarse consentir rodeados de naturaleza es un privilegio que puede hacerse realidad.

Un factor determinante antes de construir una piscina es el uso que se le va a dar. Para decidir el tamaño, la forma y profundidad será de acuerdo con los requerimientos de la familia, es decir, si será para niños o para adultos; si es para práctica deportiva o solamente recreativa. Además, conviene tener en cuenta varios aspectos, que van desde las dimensiones del jardín, para guardar un sentido de la proporción, hasta la orientación. Lo ideal sería instalarla en un lugar soleado y resguardada del viento.

En lo que respecta a la forma, las opciones son muy diversas. Las rectangulares son perfectas para practicar el nado, pero si la finalidad es refrescarnos, se puede optar por una irregular, ovalada, circular o de riñón. Eso sí, la forma debe guardar siempre armonía con el entorno y evitar ángulos muy cerrados que impidan la circulación del agua y dificulten la limpieza.

Diseño del Arqto. Augusto Quijano; recubrimiento de piscina de Chukum, botellas decorativas de The Home Store


No es necesario una gran profundidad para que la piscina resulte apta para nadar; entre 1.2 y 1.5 metros es suficiente. Se aconseja no hacerla demasiado profunda, pues es más cómodo poder pisar el fondo en todo momento y sentirse seguro, además de un volumen considerable de ahorro de agua y productos para mantenimiento. Tanto el recubrimiento de las paredes como los acabados del borde definen la estética de la piscina; siempre es conveniente realizar un proyecto que defina el resultado final y guarde armonía con la arquitectura de la casa.

Diseño de Muñoz Arquitectos


Para mantenerla siempre limpia y llena todo el año, debe incluirse un sistema de filtro para una adecuada circulación del agua, que elimine impurezas evitando la presencia de algas.

No debemos olvidar instalar focos subacuáticos. Añadir iluminación aporta un plus de belleza a la piscina y su entorno, creando el ambiente óptimo para disfrutar un baño nocturno o destacar la transparencia del agua en un evento en el jardín.

Una vegetación inadecuada puede traer grandes problemas. 
Plantar árboles que pueden desarrollar grandes raíces es un peligro para las paredes y el fondo, pues puede llegar a rajarlas y producir filtraciones. Además, las hojas se depositan en la piscina y pueden obstruir los filtros y poner turbia el agua. Hay una gran variedad de palmas que son idóneas para incluir en el área, aportan sombra y belleza sin dañar, y de fácil mantenimiento.

Diseño y construcción de ZAMA Arquitectos, sistema de filtrado de Hidromecánica del sureste


IDEAS MUY FRESCAS:

Cuidar la orientación al sol: si nuestra terraza tiene la entrada de sol directo debido a su orientación en cierta época del año, se puede conseguir refrescar el ambiente con toldos extensibles o con cortinas enrollables; la lona microperforada se adapta a cualquier proyecto decorativo y sus materiales acrílicos y de PVC consiguen bloquear hasta un 80 por ciento de la energía solar, actuando como climatizador natural. De igual forma, instalar una pérgola puede ser de gran ayuda y, además, incrementar el valor estético del área.

Recrear un ambiente exótico: plantas y macetas de gran tamaño y agrupadas armónicamente, llenan de vida y color la terraza, y realzan el efecto visual. Además, podemos incluir flores de la estación en pequeñas macetas para que duren la temporada completa.

Muros verdes: si no contamos con mucho espacio para rodearnos de jardín, un muro verde será el encargado de llenar de naturaleza. Actualmente, existen muchas opciones y variedades de plantas que sirven para este fin, además de tiendas de expertos que nos asesoran para conseguir los mejores resultados.

Diseño del Arqto. Daniel Alvarez