THE PRINCIPAL

Diseño:
Goddard Littlefair
Fotografía:
Gareth Gardner / Franklin + Franklin for BABA

La unión de siete casas clásicas gregorianas en Edimburgo fue el eje central para la renovación de este ecléctico e intrigante hotel diseñado por el galardonado estudio de diseño de interiores Goddard Littlefair.

Las casas donde se encuentra The Principal fueron diseñadas en el siglo XVIII por el arquitecto Robert Adam. Para la renovación se conservaron las "puertas delanteras" de las casas adosadas y forman parte de la fachada del hotel. Tanto las 199 habitaciones y 18 suites como el vestíbulo, pasillos, patio central y jardines se rediseñaron por completo.

El espacioso vestíbulo acristalado recibe a los huéspedes y conserva la sensación de una gran casa antigua. Bastones vintage, sombreros, bolsos y maletas inmediatamente desformalizan el espacio y refuerzan el sentido subliminal de ingresar a una residencia privada. Una chimenea original, lámparas de pie, mesas pequeñas y sillas Ercol tapizadas en terciopelo mostaza, junto con una alfombra de fibra natural, brindan una sensación de calidez. El espacio del vestíbulo se refresca y se moderniza con mármol blanco, pisos de mosaico en espiga, que se convierten en un piso de parquet de madera de ébano, a medida que los invitados se trasladan al área de recepción a través de un segundo conjunto de puertas de madera esmaltada y bronce.

El diseño para el patio central y jardín se inspiró en los grandes invernaderos, bodegas y viveros de grandes haciendas históricas. El espacio del patio central se recuperó como parte del espacio interior del hotel con la adición de un nuevo techo acristalado. Con vistas abiertas del cielo, el espacio lleno de luz proporciona al hotel un corazón muy necesario y permite un uso cómodo durante todo el año.

La introducción de columnas revestidas de madera y mampara circundante encierra y compartimenta el espacio, proporcionando una serie de rincones íntimos y acogedores. Se han agregado espejos en voladizo al mamparo para maximizar el sentido de la luz y el espacio, y para alentar vistas y observar a la gente.

Por la noche, el espacio adquiere una sensación mágica, gracias al esquema de iluminación ambiental, que incluye luces de paredes de periferia, con una sensación íntima de velas encendidas, mientras que el uso extensivo de tonos de mimbre refuerza la sensación de estar en un interior.

No hay dos habitaciones iguales en esta gran colección de 199 habitaciones, incluidas 18 suites. Las habitaciones están repartidas en tres lugares: el antiguo bloque, la nueva ala y el "weehouse".

El diseño en general de todas las habitaciones se centró en generar comodidad, que sean acogedoras y con carácter, con obras de arte divertidas y eclécticas.

En el bloque antiguo se aprovecharon al máximo los detalles de la época como las cornisas. El diseño es un equilibrio entre la tradición con toques contemporáneos. La decoración se basa en cabeceras tapizadas, sillones cómodos y tapizados en cuero, gabinetes con detalles de baúles y maletas de la edad de otro, así como materiales como los tweed, tartanes y terciopelos que aportan la calidez al espacio.

Para las nuevas habitaciones, el diseño es más uniforme, pero llenas de personalidad. Los suelos cuentan con una forma de espiga, donde se colocaron alfombras a medida, diseñadas por Goddard Littlefair y producidas por Brintons, que transmiten un estilo residencial contemporáneo. Muchas de las habitaciones cuentan con sofás Chesterfield abotonados de cuero caramelo, así como el toque muy original de los caballetes de artistas a medida para apoyar las pantallas de TV de las habitaciones.

La 'weehouse', que es como un mini hotel dentro de un hotel distribuido en cuatro pisos, tiene habitaciones con una sensación similar, pero con un tratamiento de baño único, con baños con patas, lavabos de mármol y azulejos, también como el estilo victoriano, el suelo de tablero de yeso en mosaico en forma de espiga de Fired Earth, junto con el zoclo de madera.

Tanto el interior como el exterior de The Principal es lujoso y elegante, con muebles interesantes y variados y telas táctiles de alta calidad, como terciopelos y pieles de colores intensos, todo dentro de una serie de espacios individuales sobresalientes, que transmiten un aire acogedor que el huésped disfrutara desde el momento que llega.