PAISAJES DE MÉXICO

Texto: Andrés Peniche

Fotogtafía: José María González Villavivencio

Más allá de la resolución arquitectónica del espacio abierto, la arquitectura de paisaje se ocupa de equilibrar las actividades humanas con su entorno. Separar la actividad humana de la naturaleza o considerar el paisaje urbano ajeno a ser un ecosistema es un error que se comete ampliamente y con justa razón. La mancha urbana está devastando los demás ecosistemas del mundo, acabando con la biodiversidad y poniendo en riesgo la sustentabilidad del planeta.

La labor de un arquitecto de paisaje es integrar, de manera inteligente, a los humanos en el ecosistema. Entender que no existen espacios artificiales, que todo es naturaleza e incorporar al humano a las cadenas tróficas, de manera evidente y equilibrada. 

México es el cuarto país del mundo con mayor diversidad vegetal, debido a su ubicación geográfica y a su diverso relieve, cuenta con una gran variedad de ecosistemas. Cuidar, exponer y resaltar esta diversidad es esencial para su conservación, e integrar estos ecosistemas al espacio urbano debe convertirse en nuestra prioridad como diseñadores y propietarios de áreas verdes.

Matorral

Este ecosistema, mejor conocido como matorral desértico, ocupa el 30% de nuestro país, es el de mayor extensión y no en vano es el paisaje característico, a veces estereotipado, de México. Dependiendo de la ubicación geográfica, existe una gran cantidad de matorrales con diversa composición y estructura. Pero, de manera general, está dominado por cactáceas, agaves y arbustos que no rebasan los 4 m de alto. Con las tonalidades opacas del rojo de sus suelos, el verde de su flora y el azul de sus cielos casi siempre despejados, resulta un paisaje exquisito para trabajar.

El arquitecto José Antonio de los Santos Bolívar ejemplifica a la perfección el equilibrio dentro del ecosistema, creando un hotel que lo respeta y es acompañado por un paisaje en donde habitan meramente plantas endémicas de la región de Valle de Guadalupe.

Para nutrir nuestra paleta vegetal podríamos optar por la siguiente lista:

    • Árboles pequeños de tallos gruesos:

      • Pata de elefante (Beaucarnea gracilis)

      • Izotes (Yucca periculosa, Yucca filifera)

      • Copalquin (Pachycormus discolor)

      • Torote (Bursea microphylla)

    • Arbustos de hojas pequeñas:

      • Palo verde (Parkinsonia microphylla)

      • Candelilla (Euphorbia antisyphilitica)

      • Gallito (Euphorbia lomelii)

      • Cenizo (Encelia farinosa, Leucophyllum ambiguum)

    • Matorrales suculentos:

      • Pitaya agria (Stenocereus gummosus)

      • Pitaya dulce (Stenocereus thurberi) 

      • Sahuaro (Carnegia gigantea)

      • Senita (Lophocereus schottii)


Bosques templados

Un paisaje caracterizado por comunidades de árboles altos, mayormente pinos y encinos, que habitan en zonas montañosas con clima templado a frío. Este ecosistema ocupa el 16% del país y es el hogar de la mariposa monarca y el venado cola blanca. Además de su imponente vegetación siempre verde, estos paisajes tienen como elementos fundamentales al agua y el relieve; ríos, riachuelos, manantiales y montañas son sus elementos abióticos más poderosos.

Su importancia ecológica es tremenda, ya que suponen la mayor cobertura arbórea del país y es del hábitat del 50% (50 especies) de especies de pinos del mundo y cerca del 33% (200 especies) de encinos. La paleta vegetal de este ecosistema está conformada principalmente por árboles, algunos arbustos y hierbas y, una importante comunidad de hongos y setas, algunas de ellas comestibles, otras venenosas.

  • Árboles:

    • Ocote blanco (Pinus montezumae)

    • Encino barcino (Quercus magnoliifolia)

    • Saucillo (Salix paradoxa)

    • Madroño (Arbutus xalapensis)

  • Hierbas, arbustos y helechos:

    • Palo de rosa (Bejaria aestuans)

    • Helechos (Dryopteris spp.)

    • Cantaritos (Penstemon spp.)

    • Hierba del golpe (Oenothera speciosa)

Weyes Estudio ha desarrollado una casa dentro del bosque, situando cada módulo cuidadosamente para conservar los 17 árboles que habitaban el sitio. El proyecto busca aprovechar al máximo los recursos que brinda el contexto inmediato.


Selvas húmedas

Ubicadas al sur del país, son la comunidad ecológica más exuberante de México. Formadas por árboles de hasta 30 m de alto, abundantes lianas, epífitas y palmas, son ecosistemas sumamente complejos con alta variación de especies de un lugar a otro.

Al ser uno de los ecosistemas más biodiversos de México, la cantidad de especies disponibles para el diseño es inmensa, aquí cada metro cuadrado puede tener más de 5 especies. Un paisaje denso, húmedo y cálido, con lianas colgando de las copas de los árboles y multitud de animales, es precisamente la imagen del imaginario común cuando hablamos de selvas. Sólo por mencionar, una minúscula parte de su diversidad podríamos considerar en nuestra paleta vegetal:

  • Árboles:

    • Ceiba (Ceiba pentandra)

    • Caoba (Swietenia macrophylla)

  • Lianas

    • Anilkab (Arrabidaea floribunda)

    • Machiguá (Petrea volubilis)

  • Palmas

    • Palmas tepejilote (Chamaedorea tepejilote)

    • Gausia (Gaussia maya)

  • Epifitas

    • Vainilla (Vanilla planifolia)

    • Orquídeas (Orchidaceae)


Un ejemplo del respeto a la flora y fauna del predio donde se interviene, es este complejo realizado por Studio Arquitectos en la selva de Tulum, Quintana Roo, en donde desarrollaron unos condominios respetando los árboles existentes en la zona, que desde arriba dan la impresión de ser un segundo piso.

El tiempo es un factor esencial en este tipo de proyectos, debemos aceptar la naturaleza cambiante de las cosas, las temporadas, la caída de las hojas y la impermanencia de las flores. Los humanos actuamos como catalizadores de vida, somos capaces de acelerar o detener la reacción de reproducción de la naturaleza. Está en nuestras manos permanecer en simbiosis o extinguir a la vida.


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