JORGE MARÍN

Diseñador gráfico y licenciado en restauración por la UNAM, es uno de los mayores exponentes del arte contemporáneo en México

Desde casa contó con una gran influencia, ya que su padre fue arquitecto y una persona a quien le gustaba mucho el arte. Trabajó en restauración de piezas de arte en museos y más adelante comenzó a explorar la creación artística a través del dibujo y la cerámica hasta llegar finalmente al bronce.

La obra plástica de Jorge Marín ha obtenido un amplio reconocimiento a nivel nacional como internacional. Ha incursionado en diferentes dimensiones escultóricas desde la miniatura hasta la escultura monumental. Durante su trayectoria, ha participado en más de 250 exposiciones; y su trabaho ha sido exhibido en museos y galerías de Europa, en países como Alemania, Bélgica y Dinamarca; de Ámerica, en Canadá, Costa Rica, Estados Unidos, Guatemala y Panamá, así como en Asia, en paises como China, Singapur e Indonesia.

CONOCIENDO A JORGE

Pasión:Mi mayor pasión es comunicarme con el mundo a través de la escultura.

Pieza de diseño: El exprimidor de frutas Juicy Salif diseñado por Philippe Starck.

No puede salir de casa sin... ¡Ropa!, ¿Se imaginan? …que barbaridad…

Gadget: Mi teléfono celular con el cual tomo fotos que comparto todos los días en mis redes sociales.

Libro favorito: Mi libro favorito es el que estoy leyendo… Cuando vuelvo a profundizar una nueva historia, encuentro otro nuevo libro favorito. Es difícil elegir. 

Anécdota: La primera vez que expusé en China tenía gran inquietud sobre cómo una sociedad con una cultura distinta a la mía fuera a recibir mi trabajo, pero me lleve una gran sorpresa al ver que los chinos recibían con agrado mis esculturas. Incluso algunas personas se acercaron conmigo y me comentaron que mi obra tiene “chi”, que según la cultura china es esa energía vital que da vida a los seres. Esa fue para mí una experiencia inolvidable.

Obra de mayor reto: El Vigilante, ubicada en  en Ecatepec, por las dimensiones del proyecto. Se trata de una escultura de 25 metros de altura y un peso de 25 toneladas. ¡Sólo su basamento podría resistir un edificio de 6 pisos!

Además el colocar una escultura en el espacio público es una gran responsabilidad, por que debes conocer a la comunidad al que va a llegar tu trabajo, sus inquietudes y necesidades. Para mí es muy importante tener un acercamiento previo al lugar donde será colocada la obra  y con base en ello realizar el proyecto para que sea posible la comunión entre el arte, el espacio público y la sociedad.

Esta escultura hace referencia al dios prehispánico Ehécatl, que da nombre al Municipio de Ecatepec (Edomex).  En la cosmovisión de los antigüos mexicanos, el viento divino de Ehécatl sopla sobre el caos, organiza el universo y crea la vida y el movimiento…