ESPACIOS ACOGEDORES

Decoración: The Room Studio

Construcción: The Room Work

Directores creativos: Meritxell Ribé y Josep Puigdomènech

Fotografías: Mauricio Fuertes

Amplitud, luminosidad y calidez se dan lugar en este proyecto de vivienda donde uno de los objetivos principales fue la obtención de espacios diáfanos y entornos acogedores.

En esta vivienda de 250 m2 situada en la planta principal de una finca regia del Eixample de Barcelona, se lleva a cabo un proyecto de Interiorismo y Decoración que se completó con un trabajo de estilismo. Se obtuvieron áreas amplias y abiertas donde se potenció la luz natural e iluminación.

La principal premisa de sus propietarios fue realizar una nueva distribución de los espacios obteniendo una circulación lineal y articulando la vivienda en tres grandes áreas: la zona de día, zona de noche, y una discreta zona de invitados y destinada al servicio. Se llevó a cabo un detallado programa de necesidades donde se ofreció una propuesta que se ajustara a cada uno de los requisitos y entendiera su estilo de vida cumpliendo las expectativas. Esta vivienda cuenta con amplios volúmenes gracias a los espacios diáfanos que cuentan con una altura de aproximadamente 4 metros. Sin embargo, sorprende la poca altura de los pasos abiertos de las paredes de carga. 

La zona de día se puede definir como el área destinada a la vida social, en ella se encuentran: el salón, el comedor, la cocina y un salón secundario. Tanto el salón principal como el comedor comparten el mismo espacio, manteniendo un diálogo abierto que se prolonga hasta la luminosa galería. El salón se equipó de modo que cumpliera todas las necesidades de sus propietarios, así se incluyó en el comedor una mesa central junto a una falsa chimenea que se acompañó con mobiliario realizado a medida. La galería se diseñó creando un entorno recogido y muy acogedor, empleando tonalidades suaves y tierra junto con elementos recuperados y notas de vegetación suspendida. Se obtuvo un rincón dedicado a la naturaleza, con mucha luz natural y que se utilizaría además como zona de trabajo.

El salón secundario se diseñó como sala de proyección, muy ergonómico y recogido destinado a ver la televisión en familia. En la cocina se incluyó una península-barra en mármol blanco que permite la visibilidad al comedor y la galería sin obstáculos. En la barra se dispuso una zona con taburetes destinada al desayuno. Se escogieron piezas sólidas que se combinaron con otras más contemporáneas logrando crear una estancia con reminiscencia clásica que se rebaja con el uso de elementos más informales.

La zona de noche se orientó a la calle y se acotó como el área destinado al descanso de los propietarios. En esta ala se sitúan: la habitación suite y el cuarto de las más pequeñas de la casa, cada uno con su baño incluido. En la principal se obtuvo un espacio limpio y sin distracciones, donde se pudiera respirar una atmósfera cálida y confortable junto con una iluminación ambiental. La habitación infantil se diseñó de manera amplia y muy luminosa, se dispuso de modo que en un futuro pudiera separarse creando dos cuartos independientes. Se emplearon tonos neutros aplicando notas de colores pasteles y toques rosas. Además, cada habitación incluye su propio vestidor realizado a medida con armarios de gran capacidad.


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