RELAJADA Y PERFECTA

Arquitectura: Weber Arquitectos / Fernando Weber y Anina Schulte-Trux

Año: 2018-2019

Área del terreno: 1,140 m²

Área de construcción: 420 m²

Fotografía: Luis Gallardo / LGM Studio

Una residencia con mucha iluminación y personalidad, que se ubica dentro de una colonia habitacional en los suburbios de la urbe. El terreno goza de vistas generosas a una gran cañada detrás de la cual se aprecia la silueta de la Ciudad de México.

La propuesta arquitectónica retoma el lenguaje del movimiento moderno surgido en Europa en la primera mitad del siglo pasado, una arquitectura eficaz y formas geométricas, donde la funcionalidad es el principal rector del diseño: líneas rectas y tonos monocromáticos, cuyo único contraste es la calidez de la madera, y de esta manera lograr una atmósfera relajada y perfecta para apreciar el entorno.

La pureza del diseño le confiere un carácter atemporal que resalta ante las construcciones aledañas más ornamentadas de los años 80.

La distribución de la casa responde a sus vistas y orientación. Sala-comedor, antecomedor y las recámaras en planta alta se orientan al este para aprovechar la vista arbolada de la barranca y el sol de la mañana. La escalera, elemento principal de la sala-comedor, permite la entrada de luz natural por medio de la ventana y domo a lo largo de la misma. 

La vegetación del amplio jardín con su árbol majestuoso contrasta con la paleta vegetal de sus tres patios y azotea verde, generan un diálogo entre interior y exterior, haciéndola parte importante de la arquitectura. Para el riego, la casa reutiliza el agua de consumo a través de filtros y genera su propia energía mediante paneles solares. 

El diseño interior fue parte integral del proyecto. Los acabados elegidos fueron madera clara de roble europeo en pisos, techos y muebles fijos; la madera de nogal se utilizó para gran parte del mobiliario fabricado a la medida, según las áreas, creando un ambiente más sobrio; en cambio, la laca blanca en puertas, clósets y lambrines, y el mosaico blanco en algunos baños generan espacios con mayor frescura. Únicamente, el baño principal está cubierto con mármol beige.

La pieza central de la sala-comedor son el librero y la chimenea, cuyos objetos iluminados aportan un ambiente acogedor y le dan serenidad a la casa. Cada objeto, mueble, obra de arte y lámpara, combina modelos originales de los años 20s-60s con diseños actuales, que fueron seleccionados para darle mayor fuerza y carácter a la propuesta arquitectónica.


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