LA CASA QUE SOÑARON

Diseño: Arq. Ana Landa / Línea Vertical

Fotografía: Jorge Taboada

El diseño de esta residencia tuvo dos retos importantes: ¿cómo captar el deseo no expresado del cliente con sólo una lista pequeña de condiciones necesarias, y crear el hogar ideal para él y su familia? y ¿cómo lograr una atmósfera bella pero absolutamente funcional, que cada mínimo detalle fuera una inspiración única y cada espacio provocara una experiencia sensitivamente armónica y de asombro?

Para resolver estas interrogantes y llevarlas a cabo de la mejor manera no hay duda de que fue un proyecto concebido con sumo cuidado en su proceso de inspiración, creatividad y ejecución.

El fraccionamiento donde se ubica cuenta con lineamientos muy estrictos de estilo de arquitectura, uso de materiales y color de las residencias. Había que utilizar todas las habilidades para presentar el proyecto como un elemento integrador entre la arquitectura existente y lo que se pretendía lograr; en esto consistió el segundo reto. Una arquitectura que cumpliera con el espíritu privilegiado del lugar, entre la Sierra Madre Oriental, montañas y vistas majestuosas, respetando su filosofía, pero rompiendo sus propios paradigmas. Así se creó un nuevo estilo que tuvo una gran aceptación y se adoptó inmediatamente.

Se desarrollaron tres plantas: la primera con todas las áreas sociales, cocina y área de servicio, junto con la gran terraza exterior, la alberca y el jardín. En la segunda planta se ubican las cinco recámaras y una estancia familiar, una cocineta y una oficina personal; en la parte posterior de esta planta hay un jardín construido sobre la losa de los cuartos de instalaciones y bodegas de la primera planta; ese jardín posterior contiene las estructuras en forma de tubos, que cargan la banqueta del acceso de la calle de arriba, formando un jardín íntimo de estilo tropical con un deck de madera ipé y un jacuzzi, creando una atmósfera de relajación.

La tercera planta comprende la terraza pavimentada con piedra de río blanca y andadores en fachaleta de ladrillo, un área techada que lleva a la escalera interior principal y al elevador; una pérgola donde se encuentra un crisol siamés de piedra adaptado a fuente y un medio baño, para dar servicio en caso de una reunión social en esa área.

Como en cada proyecto se puso mucha creatividad y cuidado en el diseño y elaboración de hasta el más mínimo detalle. Todo se logró gracias a la enorme confianza y carta abierta que pusieron los propietarios en los arquitectos para realizar el sueño de casa que tenían pensado.


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