UNA CASA LLENA DE LUZ, AIRE Y COLOR

Diseño arquitectónico: Arqto. Roger González Escalante

Ubicación: Barrio de Santa Ana, Mérida, Yucatán

Fotografía: Eduardo Cervantes

Restaurar antiguas casonas para devolverles el valor y uso habitacional que con los devenires del tiempo y las épocas se habían perdido; recobrar espacios y regenerar las fachadas y calles. Aunque lento, se ha experimentado el resurgir de una zona de Mérida, Yucatán.

El requerimiento más importante en el proceso creativo que se llevó a cabo para esta compacta residencia, fue el de recuperar los diferentes espacios que integrados fluyeran de exterior a interior, y viceversa. La intención fue habilitar espacios construidos con fuerte ambiente a las tradicionales casonas yucatecas de la época virreinal. Disponer de un lugar agradable y acogedor para la reunión familiar, nuclear y extensa; una casa para descansar y vacacionar en la ciudad. Un sitio para tener cerca y a pie el sinfín de oferta cultural, de esparcimiento y gastronómico que ofrece el barrio de Santa Ana.

El espacio disponible, un perímetro rectangular con menos de 8 m de frente, con un total de 320 m2 de superficie. Menos de 40m2 techados sobrevivían de la casa original, y el nuevo plan sería techar casi 200 m2 más.

Arquitecto y propietarios planearon una casa que en el centro tuviera un gran espacio cubierto y conformado con arcadas y tejabanes, y que abierto al exterior contuviera la cocina, el comedor y la estancia principal. Este espacio es totalmente fluido a los dos patios laterales de diferentes dimensiones y ambientes.

En la parte frontal, la entrada y la recámara de invitados, ambos con comunicación al primer patio, que por sus dimensiones funciona perfectamente como estancia; la fuente, vegetación, textura y color crean el ambiente perfecto para la convivencia.

Techos altos, colores fuertes y cálidos; robustas arcadas protegidas con tejabanes; mobiliario hecho por artesanos locales, conforman el salón, inspirado en los corredores de las antiguas casonas y haciendas yucatecas que integraban la cocina y el comedor en el lugar de convivencia familiar por excelencia. Este salón disfruta de una ventilación cruzada continua, la luz del sol crea diferentes ambientes durante gran parte del día y la tarde.

El patio principal contiene la alberca rodeada de vegetación y de un comedor de exterior, perfecto para las tardes. Este especio es dominado por la fachada del dormitorio principal, localizado en la parte posterior de la casa. El ambiente amplio y luminoso proporcionado por el jardín interior de esta recámara ayuda a generar corrientes de aire en el interior, que sirven perfectamente para combatir el extremoso calor húmedo que caracteriza la región.


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