EL ESCAPE PERFECTO

Arquitectura: Obed Clemente Arquitectura/ Arq. Obed Clemente Velázquez

Ubicación: Tulum, Quintana Roo

Recubrimiento en alberca: Chukum, Agua de Chukum

Fotografía: Manolo R Solís, Paulina Ojeda

Villa Lagú es una casa de fin de semana en Tulum, Quintana Roo; fue diseñada para familias grandes o grupos que disfruten de mucho espacio y privacidad, todo rodeado de la exuberante vegetación del lugar.

 

El terreno es de forma triangular, por lo que la distribución no fue tan sencilla, ya que el cliente requería una casa que no pareciese un edificio de departamentos y que se integrara con el entorno, además de respetar la mayoría de los árboles del lugar. Para ello, primeramente, se realizó un levantamiento de árboles existentes y con esa base se proyectaron diferentes opciones de distribución. Al final, la casa se conformó de dos bloques divididos por una escalera lineal en forma de acordeón.

En el primer bloque se encuentran cuatro habitaciones similares con baño semi-abierto en planta baja, mientras que en planta alta se ubicó el área común, conformado por una cocina con barra-desayunador, comedor para 10 personas y una sala hundida tipo zen, con la intención de aprovechar al máximo las vistas de la exuberante selva de Tulum. Al salir del área común, hay una terraza de usos múltiples con piscina, jacuzzi y asoleadero. La terraza es perfecta para cocinar al aire libre, bailar, hacer yoga sobre las copas de los árboles o contemplar las estrellas desde la piscina con vista a la selva.

En el segundo bloque se encuentra la habitación master con jardín privado y en planta baja se ubicó el baño principal con tina exterior para tomar el sol o disfrutar de un baño cósmico a la luz de la luna. El muro de celosía se levanta seis metros sobre el nivel de piso teniendo doble función: permite privacidad para la habitación principal y ofrece protección para intemperies climáticas. La luz solar cae sobre el muro de celosía y penetra sobre los orificios de éstas, creando un juego de sombras y luces durante el día, y una gran lámpara de iluminación tenue por las noches.

Los materiales que se utilizaron fueron, en su mayoría, de la región como la piedra maya, la madera de tzalam y el cemento negro, gris y blanco pulido, con el fin de tener acabados en bruto que envejezcan con el clima de la costa tropical caribeña. Todos los espacios tienen ventanas de piso a techo para crear una sensación de transparencia entre el interior y el exterior. 

Las aguas grises y las aguas negras se separaron y se mandaron a un biodigestor que, a su vez, filtra el agua en un humedal que se aprovechó para realizar un jardín tropical.

Villa Lagú ofrece una experiencia entre el interior y el exterior, es un lugar dónde escaparse del bullicio de las ciudades y relajarse entre la espesa selva de Tulum.


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