JUEGOS VISUALES

Arquitectos: NOMO Studio

Arquitecto a Cargo: Alicia Casals

Equipo de Diseño: Karl Johan Nyqvist, Jordi Ribes

Ingeniería: e2a arquitectos

Colaboradores: Francesc Sbert

Fotografía: Adrià Goula

Menorca, España, en un terreno de grandes dimensiones y una inclinación natural forman el escenario ideal para esta casa de verano con hermosas vistas hacia el mar.

La casa se ubica en la costa noreste de Menorca, España, con una magnífica vista sobre el mar. La inclinación pronunciada del terreno junto con las regulaciones del sitio hicieron que el posicionamiento de la casa fuera muy limitado. Para evitar que la construcción de enfrente bloqueará las vistas, se posicionó la casa en el punto más alto del terreno. Para garantizar aún más las hermosas vistas, el programa tradicional invirtió para que la zona de día se ubicará en el primer piso y las habitaciones en la planta baja. El dormitorio principal se ubica en el segundo piso, respondiendo a la solicitud de los clientes de tener una casa de verano fácil de abrir y cerrar para estancias de fin de semana cortos donde quizás solo la pareja viva allí. De esta manera, la casa puede entenderse como un loft de un solo nivel con una extensión para sus hijos e invitados.

El gran contraste entre la apertura de la fachada con vista al mar y la opacidad de las fachadas laterales y posteriores crea un fuerte efecto de encuadre. Para mejorar aún más este gesto, el techo se inclina hacia la vista y toda la fachada frontal está acristalada de piso a techo con grandes ventanas corredizas. El uso de placas alveolares, habitualmente usadas en edificios industriales, permitió cubrir luces de 11m creando un porche sin pilares y con vistas ininterrumpidas al paisaje. Uno de los paneles prefabricados se eliminó de la cubierta dejando un gran lucernario para garantizar luz natural en toda la estancia.

Desde la cocina hasta el salón hay grandes balconeras corredizas que abren a un porche de 43m2 en donde los eventos sociales tienen lugar. El dormitorio principal tiene un balcón privado sin conexión visual con la terraza común. El cliente quería una casa que pudiera brindar privacidad a sus hijos, por lo que las habitaciones cuentan con sala de estar, baño privado y terraza. Esto resulta en una combinación de espacios privados y compartidos para los más jóvenes.

Se eligió hormigón in situ como material de mantenimiento nulo para la fachada que envejecería de maravilla en el clima agresivo, húmedo y de salinidad extrema de Menorca. La fachada blanca de la casa se funde con el suelo color ocre y terracota del terreno. Finalmente, una banda de relieves verticales rodea la casa estructurando la posición de ventanas y puertas.