FUSIÓN DE IDEAS

Arquitecto:
Arq. Sonia Gómez de Toussaint de Dizestudiomx/ Arq. Sharon Milgrom de s1000arquitectos
Fotografía:
The Raws

San Pedro Garza García es la ciudad sede de este hogar diseñado detalle a detalle y que crea el marco perfecto para admirar la Sierra Madre.

Mar Ibérico cuenta con tres plantas y una superficie construida de 700 metros cuadrados. Se buscó una conexión con la Sierra Madre para relacionar las vistas con el exterior y el interior del proyecto, aprovechando al máximo la luz natural, y así traer hacia adentro el entorno y las montañas. Todo esto se logró utilizando colores neutros, materiales naturales como el mármol, las piedras, la madera. Así como también recurriendo a texturas y materiales novedosos como resinas y metales incrustados en vidrio. La interacción con el cliente fue indispensable, pues se logró unir sus gustos y necesidades, al fusionar las ideas del cliente con las de las arquitectas del proyecto.

Al entrar a la residencia te recibe una retícula de metal diseñada especialmente para ese nicho, dejando ver el gusto del cliente por el arte, con accesorios, libros, piezas del artista Coco García y terráneos meticulosamente seleccionados.

El bar es la siguiente área por la que fluye el recorrido de este proyecto; está hecho de concreto aparente vaciado y colado en sitio con unas vigas de madera, que sigue el patrón vertical de las líneas de la celosía de madera que van separándose y perdiéndose hasta volverse a encontrar al final de la sala.

Al pasar el bar te encuentras con una sala, la cual se diseñó pensando en hacer una doble “C” para poder sentar cómodamente a la mayor cantidad de personas creando un flujo continuo entre recibidor, sala y comedor. La pieza de arte principal de la sala es de la serie “The Missing Carrousels” llamada “Akasaka Tokyo Hotel 1970” del artista Ignacio Woolfolk. La mayoría de la selección del arte de esta casa fue bajo la asesoría de Catalina Restrepo, de LAR School.

A un lado de la sala está el comedor, que tiene una cubierta prototipo conformada de dos vidrios con una malla de metal incrustada en medio que fue todo un reto estructural y de fabricación, pero dando un resultado único y excepcional. Encima de la cubierta, los candiles son visualizados como una escultura hecha por las arquitectas Sonia Gómez de Toussaint y Sharon Milgrom, conformada por 12 piezas de papel que son totalmente estéticas por sí solas, pero en conjunto hacen una escultura conceptual que armoniza con el entorno. Las sillas utilizadas en las cabeceras del comedor son modelo Platner de la marca Knoll.

En un área más privada está la sala de estar, en donde una chimenea de concreto aparente invita a los usuarios a charlas interminables junto a una pieza de arte de Sonia Gómez de Toussaint llamada “All I have is now” realizada en 2015 y donde el texto que aparece en la pieza fue hecho con casquillos de bala usados.

El cuarto de juegos fue pensado como un espacio para los menores de la casa, pero que, a su vez, pudiera verse lo suficientemente formal para una reunión de adultos. Una puerta de herrería con vidrio ahumado fue diseñada por el despacho para poder abrir y cerrar el área de juegos dependiendo la necesidad del cliente y logrando así reflejar la luz natural del espacio para dar sensación de amplitud al lugar.

El proyecto Mar Ibérico realizado por ambos despachos ubicados en San Pedro y ahora con sede en Miami, respectivamente, buscaron hacer una fusión de arquitectura, diseño de interiores, iluminación, arte y escultura, conjuntando y mezclando talentos. Para lograr lo anterior se exploró y se transformó el uso del papel, el concreto, la madera, la malla metálica y otros materiales para crear piezas, diseños, mobiliarios y espacios únicos para el cliente.


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