COMPOSICIÓN PERFECTA

Director de Proyecto: Adolfo Arellano Martín

Diseño Estructural: Pedro Laureano

Construcción: 21 arquitectos/Ingenya Construcciones

Fotografía: Oscar Hernández

Un espacio de tres niveles, propositivo en la volumetría, con espacios abiertos y materiales selectos que crean la composición y la armonía deseada.

Ubicado en un fraccionamiento privado de la Zona Metropolitana de Guadalajara, la casa se concibe a través de la intención de crear un pequeño espacio natural interior y es por ello que todo el proyecto se encuentra orientado hacia la parte central, donde grandes paredes de cristal enfocan su mirada hacia un espejo de agua que se sitúa en dicha zona; éste, a su vez, está acompañado por un cajete de acero en su parte central, el cual contiene un gran olivo negro de más de 6 m de altura, lo cual genera que este elemento natural pueda ser percibido casi desde cualquier punto de la casa.

La idea original de los clientes era crear un espacio de tres niveles, buscando algo propositivo en la parte de la volumetría, con espacios totalmente abiertos y los mínimos materiales requeridos para crear la composición y la armonía buscada.

El proceso de diseño se prolongó un poco más de lo habitual, debido a que durante el desarrollo de mismo se suscitaron distintos cambios de dirección en el proyecto, eso sí, respetando siempre la esencia y el concepto original. Todo esto fue debido a ideas que durante dicho proceso fueron surgiendo para enriquecer el proyecto. Finalmente, y de manera contrapuesta a la prolongación en el tiempo de desarrollo, se logró crear una propuesta que cubriera cada una de las necesidades que el cliente requería para poder habitar dicho espacio de manera totalmente satisfactoria.

El programa arquitectónico está divido en tres plantas. La primera es un sótano de 41.72 m2, con cochera techada para dos autos, una pequeña bodega de usos múltiples y un distribuidor que conecta directamente a la parte central del proyecto.

En planta baja, se sitúa toda el área social de la casa (recibidor, baño de visitas, sala, comedor, cocina y estudio), con grandes claros y casi nulos elementos sólidos, lo cual permite la libre visual, tanto al espejo de agua central mencionado como de una terraza semitechada ubicada en la parte posterior.

Una escalinata de peldaños flotados de madera es la conexión entre la planta baja y planta alta, de 129.68 m2, la cual consta de un estar de TV en su parte central que cumple la función de distribuidor hacia las habitaciones (dos recámaras secundarias con baño compartido y una recámara principal, con vestidor y baño) y un cuarto de servicio.

Finalmente, otro conjunto de peldaños flotados genera un acceso a una pequeña terraza en la azotea, la cual abre una panorámica a la montaña circundante.


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