DE DISEÑO IMPECABLE

Diseño:
N/A
Interiores:
N/A
Arquitecto:
Francisco de la Vega
Fotografía:
LGM Studio

Gestos de diseño único denotan naturalidad y armonía a una residencia ubicada en el fraccionamiento más exclusivo de la ciudad de Puebla. Un terreno de 713 metros cuadrados alberga una casa moderna, cálida y funcional con 700 metros de construcción.

El objetivo principal de este proyecto fue transformar y ampliar la construcción existente acorde con las nuevas necesidades de los propietarios creando espacios habitables más abiertos e impregnados de fuerte personalidad.
En su interior, el proyecto se desarrolla en torno a un espacio central vestibular con doble altura, cómplice de monumentalidad y amplitud, encargado de distribuir los espacios y alimentarlos de luz, así como enmarcar los destacados desniveles del proyecto. El sentimiento de libertad permite recorrer los espacios con fluidez, acentuado por los grandes ventanales que a su vez comunican la sala con el jardín y la alberca.

En su interior, el proyecto se desarrolla en torno a un espacio central vestibular con doble altura, cómplice de monumentalidad y amplitud.

Para lograr esto, se desnudó completamente la casa hasta dejarla prácticamente en obra negra, y a partir de su estructura principal, moldearla y ampliarla para lograr un espacio replanteado y completamente nuevo. Se diseñaron terrazas que dieran amplitud a las áreas de estar, públicas y privadas.

El estilo moderno de la fachada principal se compone por un juego de volúmenes que dialogan con la perspectiva del espectador, y buscan transmitir sensaciones a través del equilibrio en sus materiales naturales contrastados como mármol, pizarra, concreto y madera.  Otro elemento clave para el proyecto fue integrar la vegetación en el diseño interior.

Con el fin de lograr una atmósfera placentera y agradable, se buscó que cada ventana tuviera vistas hacia jardines, jardineras y/o espejos de agua. En el interior destaca un muro verde natural que da vida al área semiprivada: biblioteca, pasillos a sala de TV y recámaras; en terrazas y patio interior se encuentran grandes macetones con magnolias y helechos.

Como parte de la filosofía y estilo del taller, no podía faltar el arte, donde se encuentran piezas hechas especialmente para cada espacio como la serie de platos monocromáticos en talavera del artista cubano Carlos Luna, que viste el muro a doble altura, o la pieza en cobre de Aldo Chaparro, que juega con los tonos y texturas del salón principal.