DESCUBRIENDO SU BELLEZA

Diseño:
HDA: Héctor Delmar Arquitectura+Bioclimática
Interiores:
MarusaDeco/Marusa Albarrán
Arquitecto:
HDA: Héctor Delmar Arquitectura+Bioclimática
Fotografía:
Luis Gordoa

El sitio es un viejo jardín con árboles maduros donde se emplazaba una casa fría, oscura y húmeda de techos planos construida en los años 50’s. El cliente solicitó conservar la estructura de la casa existente, por lo que el proyecto rescató la estructura original en un meticuloso proceso de descubrir lo que ocultaba después de años de alteraciones.

Hoy en la casa permanece la esencia de la estructura formada por muros de tabique de 21 centímetros de espesor y a partir de esto, se aplicaron tres estrategias para el diseño. Primero se entendió el sitio y trabajó con él usando principios bioclimáticos a los existentes: ventilación cruzada, modificación de pendientes para captación pluvial y entrada de luz natural. En segundo lugar fue la utilización de materiales, donde se eligieron tres tipos: el tabique en su espiece original de “muro 21” se unificó para todo el proyecto al mezclar el polvo de ladrillo que se demo- lió, con resinas y mortero, disimulando la diferencia entre los muros existentes y los nuevos y se introdujo otro material: acero oxidado para las ampliaciones, los volados y el muro que acompañan desde el acceso hasta el jardín. 

La carpintería se aprovechó recuperando los pisos viejos y vigas de la demolición de un restaurante cercano. Y por último, adaptaron la casa para ampliar el programa incluyendo un gimnasio, tres baños, vestidor, alberca y servicios.

Otro aspecto importante de la intervención fue la modificación de las instalaciones con tecnología de calentamiento solar, bombas de velocidad variable, pisos radiantes y generación fotovoltaica. El aspecto final resultado de la intervención son volúmenes de tabique que se asientan en el jardín como rocas, recibiendo las sombras que proyectan los árboles. Los espacios entre volúmenes son transparentes, permitiendo apreciar el jardín, embellecido por arboles de gran tamaño, desde distintos ángulos, lo que otorga sensaciones de serenidad en medio del caos vial de la Ciudad de México.