NATURAL ELEGANCIA

Diseño:
N/A
Interiores:
Chehade Carter Diseño interior
Arquitecto:
Roger Jesús Sarabia Bazán
Fotografía:
Leo Espinosa

Casa 261 es una vivienda unifamiliar ubicada al norte de la ciudad de Mérida. Nos encontramos con una arquitectura contemporánea y usuarios con necesidades de un espacio confortable, cálido y con elementos naturales.

La idea del diseño consistió en unificar los espacios mediante el uso de tonos neutros junto con materiales naturales de la región. El recorrido inicia con un vestíbulo a doble altura que enmarca en el espacio una raíz de 2 m de diámetro, la cual se encarga de dirigir a los usuarios hacia las diferentes áreas de la casa. 

De manera casi inmediata, el vestíbulo se conecta al área del comedor, cuyo principal remate visual es un muro de piedra caliza, y que presenta un mobiliario fabricado en madera de tzalam, sillas tapizadas en lino y una iluminación indirecta complementada con dos grandes lámparas de cristal; todo para crear un ambiente cálido y elegante. 

La cocina se concibe como un área independiente; es la única parte de la casa donde se consideró un cambio de textura en el piso. La estructura de herrería se encarga de cubrir todos los muros, mientras que los colores oscuros contrastantes crean toda una experiencia visual. 

La terraza, al ser el espacio de mayor importancia para la convivencia familiar de los usuarios, se compone de muebles de grandes dimensiones con la intención de aprovechar al máximo la amplitud disponible; están fabricados con madera de tzalam y su tapicería es en tonos blanco y beige. Cabe mencionar que se buscó una misma lectura entre la terraza y el área social interior, logrando esta intención mediante la integración de materiales naturales: los plafones de bambú, el muro con recubrimiento de piedra caliza y las lámparas decorativas de fibra de henequén; todo enmarcado con iluminación de acento y acompañado de muebles cómodos y ergonómicos, que crean un espacio confortable de acuerdo con su uso. 

Las recámaras tienen un diseño simple y elegante de acuerdo con el perfil de cada uno de los integrantes de la familia. Son espacios útiles con muebles funcionales.
El baño de visitas resultó un espacio con un diseño muy particular: se recubrieron los muros con fibra de henequén, la cual enfatiza el color y la textura de una pieza única y artesanal; un lavabo tallado en madera de tzalam, remata con un espejo que cubre un espacio de piso a techo, y que se encuentra asentado sobre un muro con recubrimiento de piedra natural que se baña de luz cálida de manera indirecta; podría definirse como un baño monumental. Podríamos definir este diseño como una fusión entre lo artesanal y la elegancia, logrando interpretar en el espacio áreas cálidas de relajación que no requieren una decoración más que los materiales naturales que los enmarcan.