AMBIENTES RELAJADOS

Diseño:
N/A
Interiores:
Mariano Aguirre / MAAD Arquitectura y Diseño
Arquitecto:
Aaron Carrillo Díaz
Fotografía:
Luis Gallardo

Ubicada en la ciudad de Pachuca, Hidalgo, esta residencia tiene una conexión directa entre el interior y el exterior, a través de su arquitectura y su diseño interior.

La casa Real de Arcos cuenta con tres plantas y una superficie total de construcción de 2000 m2. Las áreas a intervenir en el proyecto de interiorismo fueron recibidor, sala, comedor, antecomedor, estudio, jardín interior, bar y recámara principal. 

Para el recibidor se creó una estancia de aires contemporáneos con dos sillones Hans Wegner Lounge; una mesa lateral Tulip, de Knoll; un tapete de vaca, y un espejo veneciano sobre el muro de concreto para dar un toque ecléctico al conjunto. 

Hacia la izquierda nos encontramos con el estudio, el cual fue pensado para el padre de familia. Un espacio masculino con toques vintage de la marca inglesa Timothy Oulton como el sofá Chesterfield en piel y varios accesorios decorativos. El escritorio de vidrio es de Eichholtz, que cuenta con una silla de Herman Miller para el cliente y dos sillas Bertoia para los invitados. 

La sala se conformó por un sofá en escuadra de la marca holandesa Linteloo, y se complementó con dos sillones de piel y una banca italianos. Se hicieron dos cilindros de mármol negro para dar contraste y en el centro se colocaron dos mesas de vidrio y piedra de la marca italiana Orsenigo; todo enmarcado por un tapete hecho a la medida. 

Para el comedor se fabricó una mesa conformada por dos gran- des bases en “L” de mármol, una cubierta de vidrio ahumado, 16 sillas capitonadas, de Eichholtz, y dos candiles de plata, de Tane. Una lámpara de piso Random, de Moooi a un lado del buffetero en laca hecho a la medida, son el complemento perfecto. 

En el jardín interior se utilizaron dos Bertoia Diamond Lounge y obras de arte, que logran crear un espacio contemplativo y que ordena la planta arquitectónica en general.
En el área social, se colocaron dos grandes plafones de madera suspendidos y con luz in- directa, los cuales enmarcan los espacios a habitar y ambos están separados por una gran chimenea cubierta en cantera para dar mayor calidez al espacio. La intención fue lograr un espacio sofisticado y contemporáneo, pero cálido. 

En el bar, nuevamente se cuenta con plafones suspendidos y cambios en pisos que ayudan a delimitar las áreas y mantener la escala humana del proyecto. La intención de este espacio fue tener una sensación más relajada y menos formal que la sala- comedor, por lo que se le dio un tratamiento diferente a los plafones, y el mobiliario es menos sofisticado, por llamarlo de alguna manera. 

Pasando el recibidor y después de atravesar un espejo de agua, nos encontramos con el antecomedor. Este espacio está pensado para los cinco miembros de la familia, ya que es aquí en donde pasan más tiempo ellos solos, ya sea en desayunos, comidas o cenas casuales entre semana. Se buscó una apariencia más relajada y joven que en el resto de las áreas, por ello se colocó una división visual verde de agaves entre recibidor y antecomedor, y una celosía de acero que la divide del comedor formal. En mobiliario se mandó a hacer una mesa con base en acero y cubierta en nogal, rodeada de sillas Eames en gris claro y blanco. 

Para la recámara principal se quiso lograr un espacio tipo suite, en donde la habitación estuviera separada como tal del resto del espacio mediante una estructura de madera, y al frente se creó una sala de TV en donde la familia pueda pasar ratos agradables los fines de semana.