Con 160m2, este departamento construido en la década de los 80 aborda nuevamente para la firma Agraz Arquitectos, el tema del reciclaje. Por lo tanto, el objetivo es darle una personalidad fresca y renovada a un espacio que cuenta con proyecto –funcional y eficiente–, y cuyo único problema es el deterioro implícito por el paso del tiempo.
Se trata de transformarlo, de borrarle las historias de un pasado que no son propias para escribir las nuevas, las nacientes. También se pretende reconsiderar y revaluar los espacios, enalteciendo sus aciertos y corrigiendo sus desaciertos para optimizarlos.
Así las cosas, la intervención es mínima en cuanto a la modificación de la planta. La más grande es en la cocina, la cual se abre totalmente a la vista y pese a ver su metraje ligeramente afectado, ésta se hace más eficiente al obtener mayor superficie y amplitud visual.